{"id":4234,"date":"2026-08-28T11:32:20","date_gmt":"2026-08-28T14:32:20","guid":{"rendered":"https:\/\/elreporte.com.ar\/?p=4234"},"modified":"2026-08-28T11:32:21","modified_gmt":"2026-08-28T14:32:21","slug":"riesgos-del-uso-de-pantallas-en-menores-de-5-anos-problemas-de-sueno-lenguaje-y-atencion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elreporte.com.ar\/?p=4234","title":{"rendered":"Riesgos del uso de pantallas en menores de 5 a\u00f1os: problemas de sue\u00f1o, lenguaje y atenci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un estudio de la Universidad Austral y el Ministerio de Desarrollo Humano y H\u00e1bitat porte\u00f1o relev\u00f3 c\u00f3mo usan celulares, tablets y TV las familias con ni\u00f1os peque\u00f1os. Qu\u00e9 efectos preocupan m\u00e1s y por qu\u00e9 no todos pueden poner los mismos l\u00edmites.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las pantallas, a trav\u00e9s de dispositivos como el celular, la tablet o la televisi\u00f3n, aparecen una y otra vez en escenas repetidas de la vida cotidiana de ni\u00f1os cada vez m\u00e1s peque\u00f1os: un capricho, una espera larga, un viaje o cuando un adulto necesita unos minutos para cocinar, ordenar o seguir trabajando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese contexto, un nuevo informe mostr\u00f3 c\u00f3mo las pantallas forman parte de la rutina de crianza de chicos de hasta 5 a\u00f1os y advirti\u00f3 que su uso impacta en el neurodesarrollo, con efectos en el sue\u00f1o, el lenguaje y la atenci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La investigaci\u00f3n, elaborada por el Ministerio de Desarrollo Humano y H\u00e1bitat de la Ciudad de Buenos Aires junto con la Universidad Austral, se bas\u00f3 en 10 grupos focales con 78 participantes, en su mayor\u00eda madres, aunque tambi\u00e9n incluy\u00f3 padres, abuelas, ni\u00f1eras y otras personas cuidadoras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl ejercicio del cuidado en tiempos de pantallas est\u00e1 atravesado por contradicciones, preocupaciones y sentimientos de culpa en todos los estratos socioecon\u00f3micos\u201d, expone el relevamiento titulado \u201cEstrategias y recursos en las pr\u00e1cticas de cuidado y crianza de ni\u00f1os y ni\u00f1as en la primera infancia: un estudio cualitativo en la Ciudad de Buenos Aires\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la Universidad Austral, la decana del Instituto de Ciencias para la Familia, Dolores Dimier de Vicente, se\u00f1al\u00f3 que las familias no solo expresan preocupaci\u00f3n por el uso de pantallas en la primera infancia, sino tambi\u00e9n una fuerte demanda de herramientas concretas para regularlo: \u201cVarias de las personas participantes se\u00f1alaron la necesidad de recibir mayor formaci\u00f3n y orientaci\u00f3n sobre los efectos del uso de dispositivos, las pautas que conviene aplicar y el modo concreto de hacerlo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La especialista plante\u00f3 que los participantes de la investigaci\u00f3n tambi\u00e9n destacaron el valor de la orientaci\u00f3n para llevar esas pautas a la pr\u00e1ctica: \u201cCuando hablaron de fortalecer las redes, se refirieron tambi\u00e9n a la necesidad de construir consensos entre grupos de pares\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pantallas: qu\u00e9 efectos preocupan en menores de 5 a\u00f1os<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En hogares de sectores medios y medios altos aparece con m\u00e1s fuerza la distancia entre los ideales de crianza y lo que efectivamente ocurre en la rutina. En los sectores con m\u00e1s vulnerabilidad, el recurso a los dispositivos queda m\u00e1s ligado a la falta de ayuda, a la sobrecarga concentrada en una sola persona y a la necesidad de sostener tareas b\u00e1sicas en contextos de mayor restricci\u00f3n material.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los puntos que m\u00e1s inquietud gener\u00f3 entre quienes participaron del estudio fue el posible efecto de la exposici\u00f3n temprana y prolongada sobre el desarrollo. En los testimonios aparecen referencias a alteraciones del sue\u00f1o, dificultades en el lenguaje, problemas de atenci\u00f3n, m\u00e1s ansiedad y menor tolerancia a la frustraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n surge la inquietud por el desplazamiento del juego, la conversaci\u00f3n y la interacci\u00f3n cara a cara. Una de las frases recogidas en los grupos resume esa percepci\u00f3n: \u201cCon mi nieta el tema de los horarios, del descanso, del sue\u00f1o, se convierte en un conflicto por el tema del celular\u201d, se\u00f1al\u00f3 una abuela del estrato bajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El documento retoma, adem\u00e1s, investigaciones que asocian la exposici\u00f3n a pantallas durante los primeros a\u00f1os con dificultades en el desarrollo del lenguaje y las habilidades de comunicaci\u00f3n, tanto en la comprensi\u00f3n como en la amplitud del vocabulario. Tambi\u00e9n menciona posibles efectos sobre la atenci\u00f3n a los est\u00edmulos del entorno, las experiencias sociales, la resoluci\u00f3n de problemas y la comunicaci\u00f3n con otras personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la presentaci\u00f3n, el ministro de Desarrollo Humano y H\u00e1bitat de la Ciudad, Gabriel Mraida, sostuvo: \u201cTenemos la responsabilidad de atender la emergencia y, al mismo tiempo, la responsabilidad de escuchar las conversaciones y las preocupaciones de las familias. Eso es lo que venimos haciendo con el uso de pantallas: dar respuestas basadas en evidencia, entender qu\u00e9 est\u00e1 pasando puertas adentro de cada casa para acompa\u00f1ar a cada familia en sus necesidades espec\u00edficas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Diferencias entre distintos tipos de pantallas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los grupos focales, varias familias diferenciaron entre tipos de pantallas. La televisi\u00f3n qued\u00f3 m\u00e1s asociada a pel\u00edculas, m\u00fasica o escenas compartidas dentro del hogar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El celular y la tablet, en cambio, aparecieron ligados a consumos m\u00e1s fragmentados, videos breves y usos m\u00e1s individuales, con mayor dificultad para supervisar contenidos y sostener l\u00edmites. En ese punto, el informe registra preocupaci\u00f3n por el peso de los algoritmos y por la exposici\u00f3n a materiales no siempre adecuados para la edad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La investigaci\u00f3n tambi\u00e9n describe que las pantallas no aparecen, en general, como una pr\u00e1ctica elegida porque s\u00ed, sino como un recurso para resolver momentos concretos de la rutina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una madre lo resumi\u00f3 con una frase incluida en el estudio: \u201cDebo confesar que yo de a ratitos pongo videos en el celular, es mi salvaci\u00f3n\u201d. Otras personas contaron que recurren al dispositivo para que el chico coma, se deje peinar, se quede quieto o permita que el adulto haga otra tarea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese marco, el problema no pasa solo por el tiempo de exposici\u00f3n. Tambi\u00e9n entra en juego para qu\u00e9 se usa la pantalla, en qu\u00e9 momento, con qu\u00e9 contenido y bajo qu\u00e9 condiciones de cuidado. Cuando el dispositivo aparece como respuesta autom\u00e1tica frente al llanto, el aburrimiento o el desborde, el estudio advierte que se vuelve m\u00e1s dif\u00edcil ofrecer otras formas de regulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro eje fuerte del relevamiento es la desigualdad en las condiciones de crianza. En el estrato socioecon\u00f3mico bajo, casi la mitad de las madres dijo no tener a nadie m\u00e1s que la ayude con el cuidado de sus hijos. En el estrato medio pleno, en cambio, predominan redes m\u00e1s densas, con dos, tres o m\u00e1s personas disponibles para acompa\u00f1ar la organizaci\u00f3n cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No todas las familias pueden poner los mismos l\u00edmites<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa diferencia modifica tambi\u00e9n el modo en que entran las pantallas en la vida de los chicos. El documento describe: \u201cEn los sectores m\u00e1s vulnerables, el uso de pantallas aparece m\u00e1s fuertemente asociado a la falta de redes de apoyo, la sobrecarga concentrada en una \u00fanica persona cuidadora, frecuentemente mujer, y la necesidad de sostener tareas b\u00e1sicas en contextos de mayores restricciones materiales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando faltan redes de apoyo, las posibilidades de poner l\u00edmites se reducen. El estudio muestra que, en esos hogares, el cansancio, la urgencia y la necesidad de hacer rendir el tiempo dejan menos margen para sostener alternativas. A eso se suma que la regulaci\u00f3n no siempre se acuerda entre todos los adultos. En varios testimonios, las madres se\u00f1alaron que intentan restringir el uso, mientras padres u otros familiares ceden para evitar conflictos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio tambi\u00e9n registra escenas de enojo, llanto y berrinches cuando se intenta retirar el dispositivo. En algunos casos en los sectores m\u00e1s vulnerables, incluso se mencionan crisis asociadas a la falta de conexi\u00f3n o de electricidad. Esos relatos refuerzan la idea de que el l\u00edmite tecnol\u00f3gico no se resuelve solo con una recomendaci\u00f3n general, sino dentro de situaciones familiares marcadas por el trabajo, la fatiga y la falta de apoyos estables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El trabajo tambi\u00e9n aporta datos sobre qui\u00e9nes participaron: 70 mujeres y 8 varones, con un promedio de edad de 38 a\u00f1os. Entre ellos hubo 54 madres, 9 abuelas o abuelos, 7 ni\u00f1eras o cuidadoras remuneradas, 7 padres y una t\u00eda. La segmentaci\u00f3n se hizo seg\u00fan nivel socioecon\u00f3mico, edad de los chicos y situaci\u00f3n laboral de la persona cuidadora, con el objetivo de observar c\u00f3mo cambian las pr\u00e1cticas de crianza seg\u00fan el contexto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Qu\u00e9 dice la evidencia sobre los efectos de las pantallas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien el informe del Ministerio de Desarrollo Humano y H\u00e1bitat de la Ciudad de Buenos Aires junto con la Universidad Austral fue elaborado a partir de grupos focales y no midi\u00f3 efectos cl\u00ednicos en una muestra amplia, sus hallazgos se enmarcan en un tema que gana terreno en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica: los efectos de la exposici\u00f3n a pantallas en el neurodesarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese marco, Infobae detall\u00f3 una investigaci\u00f3n longitudinal que vincul\u00f3 la exposici\u00f3n a pantallas antes de los 2 a\u00f1os con cambios en el desarrollo cerebral y con m\u00e1s s\u00edntomas de ansiedad en la adolescencia. Meses despu\u00e9s, otra revisi\u00f3n internacional asoci\u00f3 el uso intencional de dispositivos en beb\u00e9s y ni\u00f1os peque\u00f1os con dificultades en el lenguaje, el sue\u00f1o y la socializaci\u00f3n, adem\u00e1s de menos tiempo para el juego f\u00edsico y la interacci\u00f3n cara a cara.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esa misma l\u00ednea, Infobae public\u00f3 en marzo de este a\u00f1o que el Reino Unido difundi\u00f3 una gu\u00eda oficial que recomienda evitar las pantallas en menores de 2 a\u00f1os, salvo en actividades compartidas con adultos, y limitar a una hora diaria o menos el uso en chicos de 2 a 5 a\u00f1os. El objetivo, seg\u00fan esa recomendaci\u00f3n, es que la tecnolog\u00eda no desplace rutinas centrales como el sue\u00f1o, el juego, la creatividad y el di\u00e1logo con los adultos. Menos de una hora por d\u00eda, Reino Unido public\u00f3 una nueva gu\u00eda de uso de pantallas en ni\u00f1os menores de 5 a\u00f1os<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl celular no es un juguete\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tanto, la Sociedad Argentina de Pediatr\u00eda (SAP) remarc\u00f3 que la sobreexposici\u00f3n a pantallas puede desplazar experiencias esenciales para el desarrollo, como el juego, la vida al aire libre y la interacci\u00f3n socioafectiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los pediatras recomiendan evitar pantallas en chicos menores de 2 a\u00f1os y limitar a una hora diaria el tiempo de exposici\u00f3n en ni\u00f1os de 2 a 5 a\u00f1os, con contenidos de calidad y acompa\u00f1amiento adulto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLa sobreexposici\u00f3n a la tecnolog\u00eda puede generar una sobreestimulaci\u00f3n sensorial en una etapa de inmadurez cerebral, lo que afecta la atenci\u00f3n, la memoria, el aprendizaje y la interacci\u00f3n social\u201d, describi\u00f3 a Infobae la m\u00e9dica pediatra Silvina Pedrouzo, presidenta de la Subcomisi\u00f3n de Tecnolog\u00edas de Informaci\u00f3n y Comunicaci\u00f3n (TICs) de la SAP.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El uso prolongado de pantallas no solo puede afectar el aprendizaje y la socializaci\u00f3n. Tambi\u00e9n desplaza tiempo de juego y movimiento, y fortalece el sedentarismo, una condici\u00f3n vinculada con tasas m\u00e1s altas de sobrepeso y obesidad infantil. \u201cEl uso abusivo de los dispositivos resta tiempo a la actividad f\u00edsica, que es clave para un desarrollo saludable\u201d, subray\u00f3 la m\u00e9dica pediatra Paula Otero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este marco, el valor del informe sobre crianza no pasa por establecer una relaci\u00f3n causal definitiva, sino por mostrar c\u00f3mo esas discusiones ya atraviesan la vida cotidiana de las familias. Cuando madres, padres y cuidadores hablan de sue\u00f1o alterado, dificultades para sostener l\u00edmites, menos tolerancia a la frustraci\u00f3n o desplazamiento del juego, ponen en palabras una experiencia concreta que coincide con alertas que vienen repiti\u00e9ndose en estudios, gu\u00edas oficiales y recomendaciones pedi\u00e1tricas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">INFOBAE <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un estudio de la Universidad Austral y el Ministerio de Desarrollo Humano y H\u00e1bitat porte\u00f1o&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":4235,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4234","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4234","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4234"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4234\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4236,"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4234\/revisions\/4236"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4235"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4234"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4234"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4234"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}