{"id":4350,"date":"2026-09-06T18:52:42","date_gmt":"2026-09-06T21:52:42","guid":{"rendered":"https:\/\/elreporte.com.ar\/?p=4350"},"modified":"2026-09-06T18:52:44","modified_gmt":"2026-09-06T21:52:44","slug":"mariana-y-la-historia-de-sus-padres-correntinos-victimas-de-la-dictadura-militar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elreporte.com.ar\/?p=4350","title":{"rendered":"Mariana y la historia de sus padres correntinos v\u00edctimas de la Dictadura Militar"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Susana Martinelli y Carlos Alberto \u201cCal\u00fa\u201d Oliva viv\u00edan en Mar del Plata junto a su peque\u00f1a hija, Mariana, cuando fueron secuestrados. Mariana, de cinco meses, fue dejada en una tintorer\u00eda y rescatada por su familia. Creci\u00f3 con su identidad completa y una verdad tan omnipresente como fragmentada que aprehend\u00eda mientras un\u00eda los puntos de su historia. Cuatro d\u00e9cadas despu\u00e9s se encontrar\u00eda con piezas que no esperaba. De las manos de un mensajero imposible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Hola, Mariana, \u00bfte acord\u00e1s de m\u00ed? Soy Pablo Vassel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014S\u00ed, \u00bfc\u00f3mo and\u00e1s?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014 Todo bien, todo bien. Te llamo porque te quiero contar algo sobre tu mam\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es el a\u00f1o 2017. Es septiembre. A Mariana Oliva Martinelli, 41 a\u00f1os, le suena el tel\u00e9fono. Atiende. Del otro lado est\u00e1 el abogado y ex subsecretario de Derechos Humanos de la provincia de Corrientes Pablo Vassel, testigo clave y promotor tenaz de las causas de lesa humanidad en esa jurisdicci\u00f3n. Hab\u00edan marchado juntos en Paso de los Libres el 24 de marzo. Entre los dos llevaron la pancarta de los desaparecidos de esa ciudad. Que son ocho. Tres, familiares de Mariana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Bueno, dale, contame.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No, no, no. Te lo tengo que contar personalmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Pero bueno, adelantame algo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No, no, no. Mejor personalmente. Yo ahora estoy en Buenos Aires, \u00bfcu\u00e1ndo nos podemos encontrar?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014 Yo estoy ac\u00e1, en Santa Fe. Cuando vos quieras estoy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mariana Oliva Martinelli naci\u00f3 en Mar del Plata el 25 de febrero de 1976, un mes antes de que cayera sobre Argentina un velo oscuro y el pa\u00eds entero entrara en un estado de sitio de siete a\u00f1os. Sus padres, Susana Martinelli y Carlos Alberto \u201cCal\u00fa\u201d Oliva, eran correntinos de Paso de los Libres. Ah\u00ed se hab\u00edan conocido, ah\u00ed hab\u00edan empezado una relaci\u00f3n, y de ah\u00ed se hab\u00edan ido, cada uno por su lado \u2014ella en 1970, \u00e9l sigui\u00e9ndole el rastro despu\u00e9s de pasar por Resistencia y Rosario, dos a\u00f1os despu\u00e9s\u2014 a estudiar: ella, ya recibida de las secundaria con el t\u00edtulo de maestra, Psicolog\u00eda; \u00e9l, Ciencias Econ\u00f3micas, carrera que ya hab\u00eda comenzado. Ah\u00ed, o quiz\u00e1s antes, se unieron a la agrupaci\u00f3n Montoneros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1972 Cal\u00fa se instal\u00f3 en Mar del Plata. En 1973 se cas\u00f3 con Susana. Ten\u00edan 23 y 20 a\u00f1os cuando se convirtieron formalmente en marido y mujer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Susana ejerc\u00eda su oficio docente en escuelas municipales, estudiaba, militaba. Cal\u00fa, aunque anotado en la facultad, para mediados de la d\u00e9cada estaba completamente dedicado a la agrupaci\u00f3n de lucha armada: se hab\u00eda convertido en el responsable de prensa de Montoneros de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando nace Mariana, cuando irrumpe el golpe, Cal\u00fa estaba completamente clandestino. Aunque el peligro no era para \u00e9l una sombra inminente, crec\u00eda a sus espaldas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Menos de cinco meses despu\u00e9s del 24 de marzo, las Fuerzas Armadas desplegaron un operativo intenso para encontrarlo all\u00ed donde estuviera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Lo buscaban fundamentalmente por eso, porque \u00e9l era, de alg\u00fan modo, el que coordinaba el aparato de prensa y propaganda de Montoneros en Mar de Plata.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mariana \u2014que ahora tiene cincuenta a\u00f1os, el pelo negro y plata en media cola, y est\u00e1 abrigada\u2014 habla del otro lado de la pantalla, desde su casa, en la ciudad de Santa Fe, a donde lleg\u00f3 en 1994 para estudiar Dise\u00f1o Gr\u00e1fico y de donde no se fue. A su lado trabaja su compa\u00f1ero de hace d\u00e9cadas, Sergio, que interviene cuando ella se olvida un dato y lo consulta, haci\u00e9ndolo part\u00edcipe. A esta altura, dice ella, \u00e9l se acuerda de algunos detalles con m\u00e1s nitidez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia de sus padres es para Mariana un espejo quebrado: con los a\u00f1os y a partir de testimonios de familiares, compa\u00f1eros de militancia, amigos y personas que los conocieron en diferentes momentos de sus vidas, recogi\u00f3 fragmentos, se sac\u00f3 esquirlas incrustadas que coloc\u00f3 en su sitio y fue armando la imagen que le devolv\u00eda el reflejo. Una que en el contorno parece entera. Una que en el centro siempre est\u00e1 partida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Todo se produce en el lapso de una semana, semana y media. Mi mam\u00e1 ya se hab\u00eda reincorporado a la escuela despu\u00e9s de la licencia de maternidad. Ten\u00eda un curso, que era quinto grado, y estaba muy comprometida con su trabajo como maestra porque incluso eran muy pocas maestras, era una instituci\u00f3n muy chiquita. El lunes 26 de julio vuelve al trabajo, despu\u00e9s de un viaje que hab\u00edamos hecho a un casamiento en Buenos Aires de una prima de pap\u00e1. Y el martes 27 \u2014tengo la fecha exacta porque en el \u00faltimo viaje a Mar de Plata los compa\u00f1eros del Sindicato de Trabajadores Municipales me consiguieron una copia de su legajo y ah\u00ed est\u00e1 detallado cuando empieza a faltar\u2014 mi pap\u00e1 la va a buscar desesperado a la escuela \u2014esto lo s\u00e9 por el testimonio de la vicedirectora de su momento\u2014 y argumenta que mis abuelos maternos, o sea los padres de mam\u00e1, hab\u00edan tenido un accidente y que ten\u00eda que retirarse urgente. Era mentira, pero es lo que dice para sacarla porque, evidentemente (esto no lo sabemos), alguien que podr\u00eda haber dado el dato de que mam\u00e1 trabajaba ah\u00ed hab\u00eda ca\u00eddo. Y la saca realmente a tiempo porque en los pr\u00f3ximos d\u00edas se producen dos operativos militares en los que la van a buscar a la escuela. Yo creo que a partir de ese d\u00eda, 27 o 28 de julio, habr\u00e1n levantado la casa y la imprenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Compa\u00f1eros de estudio, de trabajo, de militancia, ya hab\u00edan sido secuestrados. En todo el pa\u00eds las personas desaparec\u00edan detr\u00e1s de las paredes, del piso, del cemento. Dejaban de estar. El peligro, ahora s\u00ed, les respiraba en el o\u00eddo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Y ah\u00ed, mi pap\u00e1 \u2014esto tambi\u00e9n lo s\u00e9 por el testimonio del compa\u00f1ero que los ayuda, Luis Caro, un militante que se hab\u00eda alejado en ese momento de la organizaci\u00f3n\u2014 se encuentra con este compa\u00f1ero. Pap\u00e1 andaba deambulando conmigo upa, medio que a las afueras de Mar de Plata, en una zona que pod\u00eda haber sido cercana a la de la \u00faltima casa en la que estuvimos, que es por calle Berutti, donde estaba la imprenta clandestina, y le dice que estaba con problemas de seguridad, que no sab\u00eda d\u00f3nde ir, que necesitaba un poco de ayuda. Entonces Luis Caro le hace el contacto con Alberto Pellegrini (un sobreviviente), que es el que nos refugi\u00f3 en esa casa de la calle San Luis, donde estuvimos \u2014a \u00e9l lo detuvieron despu\u00e9s por haber prestado la casa. Ten\u00eda 18 a\u00f1os en ese momento\u2014. Era una casa humilde que funcionaba como su lugar de trabajo, donde \u00e9l ten\u00eda un peque\u00f1o taller textil. Y ah\u00ed pasamos desde el 28, 29 de julio hasta el 5 de agosto. Que es el d\u00eda que se produce el secuestro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ellos no lo sab\u00edan, o no del todo: el operativo para encontrarlos se hab\u00eda desplegado d\u00edas antes y era sin escatimar esfuerzos, absolutamente dirigido, absolutamente determinado. Absolutamente sin salida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las acciones que activ\u00f3 el comando que la Marina hab\u00eda creado en Mar del Plata, llamado Fuerza de Tareas 6 (FT 6 o Fuertar 6), que funcionaba dentro de la Base Naval, incluyeron el secuestro domiciliario de las t\u00edas de Susana, Mecha y Esther, dos hermanas de su madre que viv\u00edan all\u00ed \u2014resid\u00edan en el mismo edificio de departamentos, las juntaron y se quedaron con ellas entre el 1 y el 4 de agosto, monitoreando cada movimiento, esperando cualquier contacto de su sobrina\u2014. Tambi\u00e9n allanamientos en la escuela en la que trabajaba Susana, donde interrogaron al personal e incluso secuestraron por error a una docente y a su marido que ten\u00edan nombres parecidos, un beb\u00e9 peque\u00f1o y varias coincidencias con los Olvia Martinelli.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014La b\u00fasqueda era totalmente apuntada a pap\u00e1. Su alias era \u201cSanjurjo\u201d. Todos buscaban a Sanjurjo, que era el responsable de prensa y propaganda de Montoneros de Mar de Plata, y a su compa\u00f1era, Laura Susana Martinelli. La puerta de entrada para llegar a pap\u00e1 era mam\u00e1, que era la que ten\u00eda familiares ah\u00ed y un trabajo oficial. Incluso mi mam\u00e1 llama a lo de mi t\u00eda durante esos d\u00edas, cuando los milicos est\u00e1n dentro del domicilio de Mecha, y, obviamente, est\u00e1n escuchando la llamada. La atiende Mecha, la hacen atender como si no pasara nada, y mi mam\u00e1 le dice: \u201c\u00bfTe acord\u00e1s que hab\u00edamos dicho que nos pod\u00edamos encontrar en tal lado?, te tengo que devolver la m\u00e1quina de escribir. \u00bfTe parece que nos encontremos en tal plaza a tal hora?\u201d. \u201cBueno, dale, dale\u201d. Eso ya era un c\u00f3digo porque previamente, y esto lo s\u00e9 por Mecha, en un encuentro que hab\u00edan tenido en un bar, mi mam\u00e1 le dijo: \u201cMir\u00e1, la cosa est\u00e1 complic\u00e1ndose. Yo quiero decirte que si necesito te voy a dar a Mariana, porque no la quiero exponer a peligros. Cualquier cosa te voy a avisar. Pero vamos a hacer lo siguiente: si yo te digo a tal hora, son dos horas antes\u201d \u2014o dos horas despu\u00e9s, no me acuerdo\u2014. Pero ya hab\u00eda un c\u00f3digo en el que el horario estaba cambiado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Y vos eras la m\u00e1quina de escribir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Yo era la m\u00e1quina de escribir, exacto. Entonces, Mecha va a ese encuentro pero va al horario que le dice mi mam\u00e1 por tel\u00e9fono. Los milicos la siguen pero no pueden secuestrar a mi mam\u00e1 ah\u00ed porque hab\u00eda ido a la hora que no era, es decir, hab\u00eda ido dos horas antes o dos horas despu\u00e9s. Y despu\u00e9s no sabemos c\u00f3mo cae la casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La carnada que termin\u00f3 funcionando para secuestrar a Cal\u00fa, su padre, fue el salario de Susana. En ese entonces, en Mar del Plata, las escuelas recib\u00edan cheques para sus trabajadores, que cada quien deb\u00eda ir a cobrar. Era principio de mes y el de Susana no aparec\u00eda. La pareja, clandestina y con una beba de cinco meses, necesitaba el dinero. En lugar de d\u00e1rselo a la instituci\u00f3n, los bur\u00f3cratas de la tortura y la muerte retuvieron el sueldo de Susana en la municipalidad pensando que, en alg\u00fan momento, alguien ir\u00eda a cobrarlo. Tendieron la trampa, colocaron la red, y se apostaron a esperar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Hay un documento que est\u00e1 en todos los juicios que tienen que ver con Mar del Plata \u2014dice Mariana\u2014 que es un informe oficial de la prefectura de Mar del Plata a la prefectura de Bah\u00eda Blanca, que se pudo rescatar antes de que lo destruyeran, y se llama \u201cDesbaratamiento de la organizaci\u00f3n Montoneros en Mar del Plata. El aparato de prensa y propaganda\u201d. Tiene ocho o nueve p\u00e1ginas y est\u00e1 el relato, desde el punto de vista de la Inteligencia, de c\u00f3mo hicieron para detener ilegalmente a Susana y a Cal\u00fa, que son los objetivos de todo este asunto. Y ah\u00ed, dicen ellos, de pu\u00f1o y letra, que lo \u00fanico que les quedaba, como \u00faltima alternativa, era retenerle el sueldo. Hab\u00eda una ratonera en la municipalidad que lo estaba esperando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal como los militares hab\u00edan planeado, la persona que va a la municipalidad para cobrar el cheque, el 5 de agosto de 1976, no es Susana sino Cal\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Cuando llega a la muni \u2014esta es la voz oficial de este documento que te contaba\u2014 lo secuestran y no pone resistencia. Simplemente se lo llevan. Eso pasa a eso de las 11:30 de la ma\u00f1ana. A la una, una y media, ya est\u00e1n en la casa de calle San Luis, donde est\u00e1bamos clandestinos, secuestr\u00e1ndola a mam\u00e1. A m\u00ed me separan de ella y me dejan en una tintorer\u00eda que quedaba casa de por medio, en la esquina, con un bolsito. Que evidentemente era mi bolsito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El d\u00eda anterior a que los secuestraran, los militares que permanec\u00edan en la casa de las t\u00edas de Susana, t\u00edas abuelas de Mariana, eran notificados de que ya hab\u00edan dado con el paradero de los Oliva- Martinelli y que pod\u00edan irse y dejar a las mujeres en paz. Antes les anotaron un n\u00famero de tel\u00e9fono, el de la Base Naval de Mar del Plata, y les dijeron que una vez que se los llevaran les iban a avisar para recibir instrucciones de d\u00f3nde buscar a Mariana. No iban a apropiarla y eso, al parecer, era una decisi\u00f3n tomada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Luego de que se produce el secuestro mi t\u00eda Mecha llama a la Base Naval, pide para hablar con Susana por una cuesti\u00f3n de cuidados, de mamadera, de\u2026 Imaginate que yo ten\u00eda cinco meses y mi t\u00eda abuela era solterona, as\u00ed que no ten\u00eda nada de informaci\u00f3n sobre c\u00f3mo cuidarme. Mi mam\u00e1 no atiende. Consigue hablar con mi pap\u00e1 que le dice que mam\u00e1 estaba muy nerviosa y que le pregunta qu\u00e9 necesitaba. El \u00faltimo contacto es con pap\u00e1, pero de alg\u00fan modo eso confirma que estaban en la Base Naval porque los dejan hablar por tel\u00e9fono.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de que se llevaron a Susana, alg\u00fan agente de la fuerza dio aviso a sus t\u00edas de d\u00f3nde hab\u00edan dejado a Mariana. Por los nervios, o qui\u00e9n sabe, su t\u00eda Esther no lograba dar con el sitio y un militar termin\u00f3 escolt\u00e1ndola hasta la tintorer\u00eda. Luego \u2014o quiz\u00e1s antes o al mismo tiempo\u2014 los funcionarios del aparato represivo hicieron lo de costumbre: vaciaron la casa de Pellegrini en la que los militantes estaban alojados. Se robaron hasta los rollos de tela que ten\u00eda para el taller simulando que eran cad\u00e1veres para que nadie viera que, adem\u00e1s de secuestradores y asesinos, eran ladrones de poca monta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa misma noche Mariana viajaba con su t\u00eda abuela, Mecha, la que es \u201ccomo la Abuela de Plaza de Mayo\u201d de su familia, \u201cla que dio testimonio en todos los juicios, la que llev\u00f3 adelante todas las causas\u201d, a Paso de los Libres, donde creci\u00f3 rodeada de familia. Donde vivi\u00f3 hasta que se fue a estudiar Dise\u00f1o a Santa Fe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Al otro d\u00eda estoy con mi abuela materna y mi abuela paterna y tambi\u00e9n con mi abuelo materno. Y con mis t\u00edos. Mam\u00e1 era la mayor de cinco hijos. Despu\u00e9s le segu\u00edan Pablo, Nora, Luis y Leo, que ten\u00eda 9 a\u00f1os y para m\u00ed fue como mi hermano. Tengo una familia grande. Mi abuela materna era muy joven, ten\u00eda 45 a\u00f1os. Y para m\u00ed fue mi mam\u00e1. Me cri\u00e9 con ella y con mi otra abuela. Le dec\u00eda \u201cmam\u00e1\u201d a las dos. Del lado paterno, mi abuela ten\u00eda 53, o algo as\u00ed, y mi abuelo ya no viv\u00eda. Entonces me cri\u00e9 con mis dos abuelas y con mi abuelo materno. Y con toda la familia: t\u00edos de parte de los dos lados. Tuve la gran suerte de no haber sido apropiada, de no haber tenido que reconstruir la identidad. Fui creciendo con la verdad cada vez m\u00e1s completa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mariana agradece. Agradece que en medio del cimbronazo que parti\u00f3 el espejo, ese que iba a tener que reconstruir para que le devolviera una imagen entera al mirarse, no fue arrancada de su familia. Agradece haber sido criada en el centro de una tribu numerosa en la que siempre fue amada, en la que siempre supo qui\u00e9n era. En la que sus abuelas, que \u201cestaban totalmente quebradas\u201d, empujaban para adelante y solo para adelante. Agradece. Y, por momentos, cuando habla de su abuela materna la llama \u201cmi mam\u00e1\u201d. Se corrige de inmediato.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Hicieron el duelo mientras me criaron. Mi abuela materna ten\u00eda una garra. En ning\u00fan momento la recuerdo llorando. Ella siempre estaba pum para arriba, manteniendo a toda la familia. Era la cabeza de la familia y la que trataba de vivir con normalidad e incluso, te dir\u00eda, con alegr\u00eda en un contexto\u2026 Yo ahora lo entiendo y entiendo que era un poco una pose tambi\u00e9n, \u00bfno? Porque no pod\u00e9s ser aut\u00e9nticamente feliz despu\u00e9s de lo que te pas\u00f3. Hay un dato que no te dije todav\u00eda: a mi mam\u00e1 la secuestran en agosto y al hermano que le segu\u00eda, Pablo Martinelli, lo asesinan en noviembre. Ella pierde, en el lapso de tres meses, a sus dos hijos mayores. Una resiliencia terrible porque le quedaron tres hijos de cinco, y yo, que ten\u00eda cinco meses. Y se puso encima la misi\u00f3n de sacar a todos adelante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su familia materna pudo recuperar los dos cuerpos. Al de su t\u00edo, Pablo Martinelli, que estaba estudiando Veterinaria en Resistencia, Chaco, cuando lo acribillaron en la calle, se lo devolvieron con la condici\u00f3n de que firmaran un certificado de defunci\u00f3n falso que dec\u00eda que hab\u00eda muerto en un accidente. Al de Susana, su madre, lo fueron a buscar a la morgue de Bah\u00eda Blanca despu\u00e9s de que, a fines de 1976, el diario La Nueva Provincia publicara un comunicado oficial que dec\u00eda lo que se dec\u00eda casi diariamente con algunos desaparecidos a los que asesinaban y pon\u00edan como muestra del triunfo de la \u201cguerra contra la subversi\u00f3n\u201d: que \u201cSusana Laura Martinelli fue abatida en un enfrentamiento en Villa Rosario, Bah\u00eda Blanca. Y Carlos Alberto Oliva result\u00f3 pr\u00f3fugo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Esa es la noticia final que tenemos de ambos. Se supone que en noviembre los dos son trasladados a Bah\u00eda Blanca. Y esto lo s\u00e9 por los dibujos, porque los dibujos est\u00e1n fechados y el \u00faltimo dice veintipico de noviembre. Entonces, despu\u00e9s de esa fecha, finales de noviembre o principios de diciembre, los trasladan a Bah\u00eda Blanca. No sabemos exactamente a qu\u00e9 centro clandestino, eso no lo pudimos reconstruir. Los asesinan en Bah\u00eda Blanca. Suponemos que a pap\u00e1 lo asesinan con mam\u00e1, pero no sabemos nada. En el 2001 me contact\u00e9 con los antrop\u00f3logos. Me tomaron la muestra del ADN, se exhumaron dos tumbas donde se supon\u00eda que pod\u00eda estar, y ninguna de esas muestras coincidi\u00f3 con la m\u00eda. Ah\u00ed qued\u00f3 la b\u00fasqueda de los restos de pap\u00e1. Ahora con todo esto de los nuevos reconocimientos me dan ganas de reactivar eso, pero todav\u00eda no lo he hecho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mariana creci\u00f3 sabiendo. Que era nieta de las mujeres a las que llamaba \u201cmam\u00e1\u201d. Que era sobrina de esos a los que consideraba hermanos. Yendo de la casa de sus abuelos maternos a la de su abuela paterna, como en un r\u00e9gimen arm\u00f3nico de tenencia compartida: \u201cMis abuelas casi conformaban una sociedad maternante. Realmente fue la mejor soluci\u00f3n y yo agradezco porque sinceramente no sufr\u00ed cuando era ni\u00f1a. Incluso te dir\u00eda que la ausencia la empec\u00e9 a sentir cuando fui madre. Ah\u00ed me cay\u00f3 la ficha de la orfandad\u201d. Creci\u00f3 rodeada de fotos e historias de su madre \u201centonces, a medida que iba creciendo iba conoci\u00e9ndola tambi\u00e9n, pero de un modo muy natural, muy cotidiano\u201d. Y, aunque en menores dosis, tambi\u00e9n de fotos e historias de su padre. Creci\u00f3 diciendo, con orgullo, que hab\u00edan muerto en una guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Y viv\u00ed sin problemas. Despu\u00e9s me fui enterando, sobre todo por mi t\u00eda Mecha, que me iba contando cosita a cosita, que me iba plantando la semilla del inter\u00e9s por la verdad. Cuando yo empec\u00e9 a crecer, ella empez\u00f3 a traer a casa un malet\u00edn y me dec\u00eda: \u201cCuando vos quieras. Yo tengo ac\u00e1 todo los documentos, todos los testimonios. Cuando vos quieras lo abr\u00eds y pod\u00e9s leer todo\u201d. Fue pasando el tiempo. Cuando ten\u00eda 15 o 16 sal\u00eda a la calle y la gente me paraba en el pueblo y me dec\u00eda: \u201c\u00a1Ay, sos la hija de Susana! \u00a1Sos igual a Susana!\u201d. Y me abrazaban y se emocionaban. Para m\u00ed era raro porque era gente que yo no conoc\u00eda que me interceptaba en la v\u00eda p\u00fablica, y eran momentos sumamente intensos, muy emotivos, especialmente para las otras personas para las que verme era como ver un fantasma, porque seg\u00fan dicen soy muy parecida a mam\u00e1. Entonces realmente impactaba. Y as\u00ed me pas\u00f3 con amigos, compa\u00f1eros de la escuela y tambi\u00e9n me pasaba con amigos y compa\u00f1eros de pap\u00e1. A los 25, que ya era m\u00e1s que grande, hab\u00eda terminado la carrera de Dise\u00f1o, ya estaba trabajando en la facultad como docente, esta t\u00eda Mecha, en un viaje que hago a visitarla a La Paz \u2014porque ella se hab\u00eda vuelto a vivir a su casa materna, en Entre R\u00edos\u2014, me dice: \u201cAcordate que ac\u00e1 est\u00e1 el expediente. Cuando vos quieras\u201d. Y en esa casa, que era la de mi bisabuela, lo abro. Fue como una zambullida dram\u00e1tica porque ah\u00ed estaba todo, incluso fotos del cuerpo de mam\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mariana agradece tambi\u00e9n que nadie de su familia la haya presionado a entrar en la parte m\u00e1s cruda de su historia. Que hayan respetado sus tiempos. Su proceso de maduraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los pocos d\u00edas de leerlo todo no se aguant\u00f3. Hizo lo que se hac\u00eda para encontrar a alguien en la era anterior a las redes sociales: fue a una cabina telef\u00f3nica, busc\u00f3 el nombre de Alberto Pellegrini en la gu\u00eda de Mar del Plata, confirm\u00f3 que ten\u00eda la misma direcci\u00f3n en la calle San Luis, donde ella hab\u00eda estado junto a sus padres por \u00faltima vez. No se anim\u00f3 a llamarlo. Se guard\u00f3 los datos y le escribi\u00f3 una carta dej\u00e1ndole su n\u00famero. Pocos d\u00edas m\u00e1s tarde, tomado por la emoci\u00f3n, \u00e9l la llam\u00f3 a ella sin poder creer que hablaba con la beb\u00e9 con la que hab\u00eda compartido un tiempo precioso, guareci\u00e9ndose del terror, dos d\u00e9cadas y media atr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En agosto de 2001 Mariana, acompa\u00f1ada por su t\u00eda Mecha, viaj\u00f3 a Mar del Plata, a su encuentro. Sin planearlo, volvi\u00f3 a la ciudad en la que hab\u00eda nacido, de la que se hab\u00eda ido con pocos meses, exactamente el mismo d\u00eda que 25 a\u00f1os antes la hab\u00eda dejado. Y de la mano de la misma persona que la hab\u00eda sacado de ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Fue muy fuerte. Mecha es la que me lleva a Paso de los Libres y con Mecha vuelvo a Mar del Plata, el 5 de agosto del 2001. Y ah\u00ed me contacto con un mont\u00f3n de gente, compa\u00f1eros de militancia. La mayor\u00eda recordaban mucho a mam\u00e1 y a pap\u00e1. Ese d\u00eda, cuando llego, me voy caminando hasta la casa, el \u00faltimo refugio familiar. Golpe\u00e9 la puerta, me recibi\u00f3 Alberto y a partir de ah\u00ed fue sumergirme en un pasado oscuro, pero a su vez superimportante. Los lazos que se generaron con Alberto y otras personas que hoy ya no est\u00e1n fueron muy fuertes. Me acuerdo de que en la casa de calle San Luis Alberto me dice: \u201cMira, vamos a un bar donde quedamos con unos amigos que te quieren conocer\u201d. Llegamos, nos acercamos a una mesa, y de repente estoy rodeada de personas que me abrazan, que se emocionan, yo me emociono, y despu\u00e9s nos empezamos a presentar. Momentos que van a quedar para siempre en mi vida, \u00bfno?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este no es el fin de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El fin de semana siguiente al llamado de Pablo Vassel, el abogado lleg\u00f3 a la casa de Mariana. Despu\u00e9s de conversar un poco, fue al grano: \u201cBueno, te vengo a traer esto\u201d. Le entreg\u00f3 una carpeta oficio marr\u00f3n, con solapa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Abro la carpeta y lo primero que veo es el dibujo de una beb\u00e9 en una cunita, rodeada de corazones y duendes. Un dibujo muy amoroso. Y arriba dice \u201cArrorr\u00f3\u201d, como t\u00edtulo. Cuando empiezo a ver ese dibujo me agarra una emoci\u00f3n intensa porque me doy cuenta al toque de que era un dibujo de mam\u00e1 que me estaba dibujando a m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al verlos, Mariana lo supo. Ten\u00eda con ella cartas que su madre hab\u00eda enviado a su familia, las que acompa\u00f1aba con peque\u00f1os dibujos en los m\u00e1rgenes. Conoc\u00eda su letra, su trazo, el estilo de las ilustraciones. Y, adem\u00e1s, estaba firmado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Paso la hoja y descubro este otro dibujo que fui a presentar en el juicio donde est\u00e1n los dos detenidos en las sillas, lado a lado, como en espacios separados porque est\u00e1n como divididos por un tabique. Est\u00e1n en condiciones propias del centro clandestino, condiciones infrahumanas, y ese dibujo est\u00e1 fechado y firmado. Tambi\u00e9n era muy evidente que era un autorretrato de ambos. Pap\u00e1 est\u00e1 tosiendo, puteando; mam\u00e1 tiene un globo de di\u00e1logo encima que tiene p\u00e1jaros volando. Los gestos, las caras, son muy similares a las de ellos. Mam\u00e1 dibujaba muy bien, era otro talento de ella. Este dibujo dice: \u201cMismo que sin palabras\u201d, como un t\u00edtulo. Despu\u00e9s hay un dibujo de una sirena que tambi\u00e9n lleva un t\u00edtulo que dice \u201cFantas\u00eda\u201d y otro de dos personas de civil hablando entre s\u00ed, como trabajando, en un espacio que parece una oficina, que evidentemente son los milicos en los lugares de interrogatorio, los centros clandestinos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las preguntas se le abarrotaron en el pecho. De d\u00f3nde hab\u00edan salido. C\u00f3mo es que su madre hab\u00eda podido hacer esos dibujos durante su secuestro, porque la fecha, noviembre del 76, indicaba que los hab\u00eda hecho en cautiverio. Por qu\u00e9 uno, en el que la dibujaba a ella, estaba dedicado a un secuestrador que probablemente haya sido su secuestrador, el que las separ\u00f3. En ese mismo momento llegar\u00edan algunas de esas respuestas. Otras no lo har\u00e1n jam\u00e1s y Mariana tejer\u00e1 suposiciones, hip\u00f3tesis que constituyen ese espejo partido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c\u00bfDe d\u00f3nde los sacaste?\u201d, fue lo primero que le pregunt\u00f3 a Vassel cuando pudo salir del impacto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u201dMir\u00e1\u201d, me dice, \u201cme contact\u00f3 Mart\u00edn Azcurra, que es hijo de H\u00e9ctor Azcurra, es un hijo desobediente [N. de la R. los hijos de militares que repudian el accionar de sus padres durante el terrorismo de Estado y se desligan de ellos]\u201d. \u00c9l descubri\u00f3 estos dibujos en su casa materna y decidi\u00f3, como no se animaba a contactarme directamente, buscar un intermediario, que fue Pablo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los dibujos hab\u00edan salido de un sobre que hab\u00eda estado guardado cuarenta a\u00f1os en la casa de H\u00e9ctor Azcurra, suboficial de la Central de Inteligencia de la Fuerza de Tareas 6, de la Base Naval Mar del Plata, transferido despu\u00e9s a la secci\u00f3n de Inteligencia de la Fuerza de Submarinos (FUSA). El sobre ten\u00eda una inscripci\u00f3n: \u201cDibujo de Laura Susana Martinelli\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1s Azcurra haya sido el secuestrador de su madre. Quiz\u00e1s haya sido \u201cun represor ben\u00e9volo\u201d o lo haya sido con Susana. Quiz\u00e1s ella haya intentado enternecerlo para sobrevivir. La inc\u00f3gnita abre un agujero infinito y sin sentido. Lo cierto es que esos dibujos que sobrevivieron al tiempo son testimonio. Y una prueba en su contra en el juicio por delitos de lesa humanidad conocido como \u201cSubzona militar 15\u201d, en alusi\u00f3n a la estructura represiva que ten\u00eda bajo su control operativo lo que suced\u00eda en Mar del Plata y alrededores, que lo tiene entre sus acusados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vassel le dej\u00f3 el contacto de Mart\u00edn. Una semana despu\u00e9s Mariana agend\u00f3 el n\u00famero y le mand\u00f3 un mensaje de WhatsApp: \u201cHola, soy Mariana\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Empezamos un di\u00e1logo por mensajito que se estir\u00f3 toda la ma\u00f1ana. Comenzamos ah\u00ed una relaci\u00f3n que es hermosa, porque despu\u00e9s nos conocimos personalmente, \u00e9l vino a casa con su hijo, volvimos a ver los dibujos, y me dice: \u201cMir\u00e1, yo en este dibujo \u2014donde est\u00e1n los dos milicos\u2014 reconozco a mi viejo. Este es mi viejo\u201d. Me cont\u00f3 que, una vez que hablaron, el padre le dijo que recordaba a mam\u00e1. Qu\u00e9 s\u00e9 yo. El tipo guard\u00f3 los cuatro dibujos y los cuatro dibujos ahora son prueba directa contra \u00e9l y contra sus colegas. El tipo ya tiene una condena y ahora en el juicio de Mar de Plata, en el que di testimonio, los present\u00e9. El juicio est\u00e1 cerr\u00e1ndose, pronto terminan los alegatos y va a tener otra condena. \u00c9l y todos los del cuerpo. Algunos vivos, otros ya est\u00e1n muertos. Esa es la historia de los dibujos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cUn tesoro\u201d, \u201cun b\u00e1lsamo\u201d, \u201cun testimonio\u201d, \u201cuna declaraci\u00f3n de amor\u201d. Mariana va a darle diferentes significados, diferentes apreciaciones a los dibujos \u201cporque siempre, como le pasa a muchos hijos de desaparecidos, hay un momento donde no entendemos c\u00f3mo nuestros padres pudieron anteponer la causa a estar con nosotros, a criarnos o a cuidar la familia. Es un momento de mucha bronca. A m\u00ed me pas\u00f3 eso durante mucho tiempo. No pod\u00eda comprender o aceptar c\u00f3mo pod\u00edan haberse puesto en riesgo al punto de dejarme en bolas, sin ellos. Cuando encontr\u00e9 el dibujo de la cunita, fue como escuchar a mam\u00e1 diciendo: \u2018No, yo todo el tiempo estaba pensando en vos, todo el tiempo estaba am\u00e1ndote\u2019\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Que esos dibujos hayan sobrevivido, hayan pasado en la casa del secuestrador 41 a\u00f1os y que despu\u00e9s hayan llegado a m\u00ed, es un milagro, es como una botella tirada al mar con un mensaje que lleg\u00f3 al destinatario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los dibujos; su familia de cinco hijos; una obra de danza en la que sus hijas mayores bailan la historia de sus abuelos y presentaron en Mar del Plata; un proyecto llamado \u201cLuci\u00e9rnagas, el desaf\u00edo de reconstruir vidas interrumpidas\u201d, en el que Mariana intenta recuperar, de diferentes modos y en diferentes soportes, las vivencias de Susana y Cal\u00fa; el reencuentro con los excompa\u00f1eros de militancia; son para ella una victoria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfTiene algo m\u00e1s para decir? \u2014le pregunt\u00f3 el juez, en Mar del Plata, despu\u00e9s de su declaraci\u00f3n en la que reconstruy\u00f3 lo sucedido con sus padres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014S\u00ed. Vengo a presentar tambi\u00e9n estos dibujos \u2014respondi\u00f3 Mariana, y levant\u00f3 una l\u00e1mina con el dibujo, que hab\u00eda ampliado, en el que se ve a dos personas atadas, en cautiverio\u2014. Esta es mi mam\u00e1 hablando. Yo solo le estoy prestando el cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una victoria de sus padres. Y suya.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>INFOBAE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Susana Martinelli y Carlos Alberto \u201cCal\u00fa\u201d Oliva viv\u00edan en Mar del Plata junto a su&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":4351,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-4350","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sociedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4350","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4350"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4350\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4352,"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4350\/revisions\/4352"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4351"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4350"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4350"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elreporte.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4350"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}